¿Hace falta un segundo fotógrafo?
Normalmente no. Un segundo fotógrafo se gana su sitio justo cuando pasan dos cosas a la vez en dos lugares — por lo demás duplica sobre todo el número de imágenes, no su valor.
Cuándo marca la diferencia
- Preparativos en dos sitios distintos, a la misma hora.
- Celebraciones muy grandes — a partir de unos doscientos invitados una persona ya no lo ve todo.
- Bodas turcas y kurdas con entrada y takı: uno se queda con la pareja, otro con los invitados.
- Zonas separadas, cuando en una de ellas solo debe fotografiar una mujer.
Cuándo no aporta nada
Con sesenta invitados, un solo sitio y un desarrollo sencillo. Entonces dos personas con cámaras están en las mismas salas y entregan los mismos momentos desde dos ángulos. Suena a más y es sobre todo más trabajo de selección.
La pregunta que lo decide
¿Hay en su día un momento en que ocurran dos cosas a la vez que vayan a querer ver después? Si lo hay, hacen falta dos personas. Si no, ponga el dinero en más horas — la hora antes de medianoche casi siempre rinde más que una segunda cámara a las cuatro de la tarde.